jueves, 22 de octubre de 2015

FIFA.COM Destaca la historia del portero de la Bicolor Sub-17 Michael Perelló

Redacción GOLAZO / Tegucigalpa, Honduras
Por: Jose Antonio @JoseAntonioHN

@DiarioGolazo / Tomado de FIFA.COM
Michael Perelló usa una camisa debajo en donde lleva la imagen de su mamá / FOTO: Getty Images
Una historia de lucha es la que el portero de la Selección 5 Estrellas Sub-17 Michael Perelló compartió para FIFA.COM previo al debut en el Mundial Sub-17 en Chile, momentos difíciles en su vida lo marcaron para una madurez a temprana edad, la pérdida de su madre lo marco a él y a sus hermanos entre ellos la árbitro internacional Shirley Perelló.

Este fue el reportaje que la FIFA le hizo a Michael Perelló: Cuando tu padre, tu hermano y tu hermana son árbitros, lo más normal sería que tú acabases también convirtiéndote en colegiado, pero el de Michael Perelló es un caso diferente. En lugar de decidirse por el silbato, el hoy internacional Hondureño Sub-17 optó por probar suerte bajo los palos de la portería.

"En nuestra familia, lo de ser árbitro se ha convertido ya en una tradición", explica sonriente a FIFA.com este joven de 17 años. "Sin embargo, no fue una opción que yo considerase. Incluso si las cosas no me van bien jugando al fútbol, no me gustaría ser árbitro. En cualquier caso, tengo todo el apoyo de mi familia".
Incertidumbre hasta el último momento

Sin embargo, las palabras de Perelló no pretenden en modo alguno desmerecer a los árbitros, un gremio por el que el joven guardameta Hondureño siente un gran respeto. "En mi opinión, ser portero es igual de difícil que ser árbitro. Cualquier error o decisión equivocada puede marcar un partido. En cambio, un delantero puede fallar diez goles, pero si al final acaba marcando aunque sea solo uno, todo lo demás se olvida. Por eso digo que es más difícil ser árbitro que jugador de campo", asegura.

Admirador del internacional alemán Manuel Neuer y de Noel Valladares, el portero de la selección Hondureña absoluta, Michael Perelló empezó a acompañar a su padre a los partidos desde muy joven y aprendió mucho de esa experiencia. Aquello le ayudó a entender lo que sienten los árbitros y la presión que tienen que soportar, por lo que ahora sabe cuál es la mejor manera de comportarse en el campo y de dirigirse a los colegiados. Asimismo, el hecho de pertenecer a una familia de árbitros le ha permitido también tener un mejor conocimiento del reglamento del fútbol.

La atención de la familia Perelló se centrará en el menor de sus miembros. Cuando comience el primer partido de la selección Hondureña en la cita mundialista, el padre de Michael, así como sus cuatro hermanos y dos hermanas, se sentarán ante el televisor para apoyar al benjamín de la familia, tanto si le toca estar bajo palos como si se queda en el banquillo. Y es que el seleccionador José Valladares no anunciará el nombre del portero titular hasta poco antes del inicio del encuentro, cuando el equipo se encuentre ya en el vestuario.

Una promesa cumplida: Desgraciadamente, la madre de Michael Perelló no podrá vivir con el resto de la familia la participación mundialista de su hijo, ya que falleció hace dos años. Al joven futbolista todavía le cuesta hablar sobre ese tema, y, cuando FIFA.com le pregunta sobre semejante golpe del destino, Michael necesita parar de hablar durante un momento mientras pone en orden sus sentimientos. El guardameta explica que le prometió a su madre que un día participaría en un Mundial, una promesa que ahora está cumpliendo en la cita chilena. 

Durante la competición preliminar, el internacional Hondureño jugó siempre con una camiseta con la foto de su madre para sentirla cerca. "Lógicamente, no puedo saber si está contenta con mis actuaciones, pero de lo que estoy seguro es de que me ve desde arriba y me da su apoyo". Si acaba siendo titular, Perelló vivirá un día muy especial. "Llevo años preparándome para esto y estaré listo", asegura.

Antes del encuentro, como hace siempre, Perelló dirigirá la vista hacia el cielo y le pedirá ayuda a su madre para no recibir goles. Sin duda, si al final juega, el debut mundialista del joven Michael significará un momento muy emotivo no solo para él, sino también para su familia.