viernes, 24 de enero de 2014

Rambo De León: "De cipote me iba a un taller donde reparaban televisiones, Tenían cable, así que aprovechaba para ver la liga italiana"

Redacción GOLAZO / Tegucigalpa, Honduras
Por: Jose Antonio @JoseAntonioHN y Hector Flores @HectorFloresHN
@DiarioGolazo / Tomado de la web Club Municipal 

El volante Hondureño Julio César el "Rambo" de León es un "10" tanto fuera como dentro de la cancha. Sigue con la misma alegría y la humildad de aquel niño que se divertía jugando al fútbol en su natal Puerto Cortés a 60 kilómetros de Puerto Barrios, Guatemala, Siempre, a la hora de jugar le gustó usar la camisola 10. En ese tiempo el argentino Diego Maradona y el colombiano Carlos el "Pibe" Valderrama eran los grandes exponentes latinos del mítico número.

Pero de quién se enganchó fue del italiano Roberto Baggio. Ese mismo que miraba jugar por la televisión todos los fines de semana por la cadena RAI .

"De cipote (niño) me iba a un taller donde reparaban televisiones. Tenían cable, así que aprovechaba para ver la liga italiana. Siempre me gustó la forma de jugar Roberto Baggio", recuerda.

Años después el "Rambo" cumplió su gran sueño y emigró a la Serie A. No solo conoció a Baggio, sino también en un partido apostó la camisola con él. Los dos son especialistas en tiros libres, por lo que la apuesta era demostrar quien concretaba más goles de esa forma. "Será un honor tener tu camisola le dijo el Hondureño al italiano", antes de iniciar.

Ese día el alumno venció al maestro. De León convirtió dos goles y Baggio uno y estampó uno en el travesaño. "Cuando falló el tiro libre yo levanté las manos y lo celebré. Todos se me quedaron viendo con sorpresa, pero yo estaba feliz", explicó el Catracho.

Son tantas las historias que se pueden escribir del nuevo "10" de Municipal. Ese mismo que ayer en la tarde noche llegó a firmar su contrato y se tomó las fotos oficiales con la mítica camisola Roja en el Centro Deportivo Ernesto Villa Alfonso.

Su llegada no pasó desapercibida. Y los niños de la Academia corrieron tras él para conocerlo y tomarse una foto.

El "Rambo" de los Rojos ya despierta pasiones, tanto en los chicos, como en los grandes. Ahora solo queda verlo debutar en el campo, porque afuera ya se ganó a la afición con su carisma.